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Arte Transformador

Comentarios de Gurdjieff sobre el arte y los Movimientos

"Como es con todo, así es con los Movimientos."

-G. I. Gurdjieff-

"Me preguntas sobre el propósito de los Movimientos. Cada posición del cuerpo corresponde a un cierto estado interno y, por otro lado, cada estado interno corresponde a cierta postura. Un ser humano, a lo largo de su vida, tiene un cierto número de posturas habituales que va adoptando sin reparar en lo que se encuentra en el medio.

Adoptar posturas nuevas y no habituales te capacita para observarte a ti mismo de forma diferente a como lo haces habitualmente en condiciones ordinarias. Esto se hace especialmente claro cuando a la orden de "¡stop!" tienes que quedarte inmóvil de repente. Con esta orden tienes que paralizarte, no sólo externamente sino también parar todos tus movimientos internos. Los músculos en tensión deben permanecer en el mismo estado de tensión y los que estaban relajados deben permanecer relajados. Debes esforzarte en mantener los pensamientos y los sentimientos como estaban y, al mismo tiempo, observarte a ti mismo.

Por ejemplo, quieres ser actriz. Tus posturas habituales están sujetas a actuar una forma concreta, por ejemplo como una sirvienta. Sin embargo quieres actuar la parte de una condesa. Una condesa tiene posturas bastante diferentes. En una buena escuela de arte dramático aprenderás, digamos, doscientas posturas. Para una condesa las posturas características son, digamos, las posturas 14, 68, 101 y 142. Si sabes esto, cuando estás en el escenario simplemente tienes que pasar de una postura a otra e, independientemente de lo mal que lo hagas, serás una condesa todo el tiempo. Pero si no conoces estas posturas, entonces incluso una persona que tenga un ojo poco entrenado sentirá que no eres una condesa, sino una sirvienta.

Es necesario que te observes a ti mismo de forma diferente de la que lo haces en la vida ordinaria. Es necesario tener una actitud diferente, no la actitud que has tenido hasta ahora. Ya sabes hasta dónde te han llevado tus actitudes hasta ahora. No tiene sentido continuar así, ni por ti ni por mí, porque no deseo trabajar contigo si permaneces como eres. Quieres conocimiento, pero lo que has tenido hasta hoy no era conocimiento. Sólo era una colección mecánica de información. Es conocimiento fuera de ti, no dentro. No tiene valor. ¿Lo que te importa es que lo que sabes haya sido creado en algún momento por alguien? Tú no lo has creado, así que tiene poco valor.

Todo el mundo tiene un repertorio de posturas habituales y de estados internos. Ella es pintora y, quizás, dirás que tiene su propio estilo. Pero eso no es estilo, es limitación. Cualquier cosa que sus cuadros representen, será siempre lo mismo, pinte ella un cuadro de la vida europea o de Oriente. Reconoceré enseguida que ella, y no otra persona, lo ha pintado. Un actor que es el mismo en todos sus papeles, simplemente él mismo, ¿qué tipo de actor es? Sólo de forma milagrosa podrá tener un papel que corresponda por entero a lo que él es en la vida.

En general, todo el conocimiento hasta hoy ha sido mecánico, de la misma forma que todo ha sido mecánico. Por ejemplo, miro a esa mujer con amabilidad; ella de repente se vuelve amable. Si la miro con enfado, ella de repente se incomoda y no sólo conmigo, sino también con su vecino, y este vecino con otra persona y así sucesivamente. Ella está enfadada porque yo la miré enojado. Está enfadada mecánicamente. No puede enfadarse de forma libremente voluntaria. Es esclava de las actitudes de los demás. Y esto no sería tan malo si los demás fueran siempre seres humanos; ella es esclava también de todas las cosas. Cualquier objeto es más fuerte que ella. Es una continua esclavitud. Tus funciones no son tuyas, sino que tú mismo eres la función de lo que sucede en ti.

Para las cosas nuevas debes aprender nuevas actitudes. Ves, ahora todos están escuchando a su propia forma, una forma que corresponde con su postura interna. Por ejemplo, esa persona escucha con su mente y tú con el sentimiento; si se os pidiera que repitierais lo que escucháis, todos lo repetiríais a vuestra manera, de acuerdo con vuestro estado interno momentáneo. Después de una hora, alguien dice algo desagradable a alguien mientras tú explicas un problema matemático para resolver. Él repetirá lo que ha escuchado coloreado por su sentimiento, y tú lo harás de una forma lógica.

Todo esto es debido a que sólo hay un centro trabajando, por ejemplo, la mente o el sentimiento. Debes aprender a escuchar de una nueva forma. El conocimiento que has tenido hasta ahora es el conocimiento de un centro, conocimiento sin comprensión. ¿Hay muchas cosas que sepas y que, al mismo tiempo, entiendas? Por ejemplo, sabes lo que es la electricidad, pero ¿lo comprendes tan claramente como comprendes que dos y dos con cuatro? Lo segundo lo entiendes tan claramente que nadie puede probarte lo contrario, pero con la electricidad es diferente. Hoy te es explicado de una forma y lo crees. Mañana se te puede dar una explicación diferente y también la creerás. Sin embargo, la comprensión es la percepción, no sólo de un centro, sino de al menos dos.

Existe una percepción más completa, pero por el momento es suficiente si haces que un centro controle al otro. Si un centro percibe y el otro aprueba la percepción, está de acuerdo con dicha percepción o la rechaza, esto es comprensión. Si un argumento entre centros fracasa a la hora de producir cierto resultado, será una comprensión a medias. La comprensión a medias tampoco es buena. Es necesario que todo tú escuche, que todo lo que hables o escuches no sea sólo con un centro sino con al menos dos. De otra forma, no habrá un resultado correcto ni para mí ni para ti. Para ti será lo de antes, una mera acumulación de información nueva."