Imprimir
Vipassana

La Visión Clara

Vipassana significa mirar hacia adentro o ver la realidad tal como es, no como nos gustaría que fuera. La técnica de la meditación Vipassana provoca un cambio radical en nuestro mundo personal, una transformación en nuestra manera de vernos a nosotros mismos y a los demás. El cultivo de la mente y del contenido mental mediante el entrenamiento de introspección es una herramienta que revelará una mente despierta, sin contaminación. Enseña el arte de vivir momento a momento.

Todos estamos familiarizados con los goces y desalientos que conforman nuestra realidad cotidiana. Atrapados en las ataduras de las emociones y apegos neuróticos, sabemos que algo no funciona, la vida lastima. Sin embargo, existe otra realidad, otra manera de vivir. ¿Qué podemos hacer con la maraña de emociones y pensamientos acumulados con el paso de los años? Vipassana usa todo el contenido mental como un precioso tesoro. La meditación de introspección diluye, consume y finalmente elimina la tensión, la frustración y el dolor que oscurecen y contaminan nuestras vidas.

Toda persona, sin ser un impedimento la fe que profese, puede practicar este proceso de purificación mental. Con la práctica, quien esté dispuesto a seguir el proceso, restablecerá el verdadero calor humano, despejará los contaminantes mentales e irá desarrollando las condiciones para la salud mental completa. La meditación de introspección nos muestra quiénes somos, qué somos y qué podríamos llegar a ser.

La técnica es simple, sistemática y directa. El trabajo se orienta a intentar observar la actividad mental de manera natural, sin apego a nada, con atención plena y comprensión clara de lo que esta sucediendo en el presente, momento a momento. La meditación no es la meta; es un instrumento para la liberación de las ataduras que obstruyen la mente. Durante la investigación no se suprime ninguna actitud mental que surja en la conciencia. A diferencia de nuestra reacción habitual en la percepción de la vida diaria, el periodo de entrenamiento carece de contenido ético; los fenómenos físicos y mentales se observan al desnudo como son en su naturaleza.

Se trata de una práctica gentil, suave, no agresiva, realizada paso por paso, para aclarar el funcionamiento de los procesos mentales. Como resultado, en la mente del meditador surge espontáneamente el conocimiento de introspección.